Hay elementos de una casa que pasan desapercibidos en nuestro día a día. Una escalera, por ejemplo, suele entenderse simplemente como un elemento necesario para conectar dos espacios.


Pero cuando el diseño, la madera y los pequeños detalles se trabajan de forma conjunta, puede convertirse en mucho más.
En este proyecto, la madera aporta calidez y personalidad a la escalera, convirtiéndola en un elemento protagonista dentro del espacio. Las líneas verticales de la barandilla aportan ligereza y ayudan a integrar la escalera en el conjunto de la vivienda.
Porque en un proyecto de interiorismo, no se trata únicamente de elegir materiales bonitos, sino de conseguir que cada elemento tenga sentido dentro del espacio.